Historia de Leticia Amazonas Colombia

By on September 4, 2013

PRE–CONQUISTA & CONQUISTA

La historia del Amazonas y Leticia empieza mucho antes de la llegada de los primeros europeos. Hay evidencia que establece presencia humana en el Amazonas, por lo menos, 8.000 a 10.000 años antes de nuestro tiempo. Donald Lathrap y otros investigadores contribuyeron a iluminar esta historia con un trabajo arqueológico que utilizó las disciplinas de la lingüística y la antropología. El trabajo de Lathrap delinea migraciones en masa, desde el río Amazonas y sus varzeas – grandes distancias – hacia el norte y el sur de la Gran Cuenca Amazónica. Algunos de los grupos étnicos que Cristóbal Colón encontró en su primer viaje, pertenecían a una rama lingüística que Lathrap llamó Arawak y quienes, de acuerdo a su teoría, serían descendientes de habitantes de las varzeas del Gran Río.

Francisco Orellana Amazonas

Francisco Orellana en su expedicion al Amazonas

El primer contacto con los europeos tuvo consecuencias catastróficas inmediatas para las poblaciones y las culturas ancestrales del Amazonas. La sed del conquistador por el oro y las enfermedades que trajeron con ellos, resultaron en la muerte de multitudes de pobladores y la extinción de innumerables grupos étnicos amazonenses. Aun en tiempos modernos, a menos que haya asistencia médica disponible a mano, un primer contacto resulta en la muerte de hasta una tercera parte de la población del grupo indígena contactado.

El proceso de asimilación y conquista y la visión que le daba su empuje, se estructuraba en dos códigos de comportamiento: El código del conquistador se derivaba de su incuestionable sentido de superioridad. El código de comportamiento de los conquistados se derivaba de la aceptación tácita de esta superioridad y la dependencia, muy real, sobre la buena voluntad del conquistador/patrón, para el sostenimiento y la supervivencia cotidiana familiar y propia.

Actualmente, estos esquemas de comportamiento todavía se manifiestan en las estructuras sociales y las interacciones cotidianas de las poblaciones sudamericanas. Sin embargo, en el presente histórico, estos esquemas se han transformado a una estructura dinámica. El patrón ya no es el conquistador europeo – el blanco. Ahora, el compatriota mestizo con algún grado de educación o riqueza se ha apropiado del código de comportamiento del conquistador/patrón de antaño. A su vez, los desheredados, los pobres, ejercen el rol de los conquistados. De ahí los modelos de elitismo y clasismo que caracterizan las dinámicas culturales, sociales y económicas de la región – hoy en día.

VARZEA: Áreas sobre el ríos que fluyen desde los Andes a la Cuenca Amazónica, trayendo sedimentos ricos en nutrientes. Los ciclos anuales de inundación, a través de los milenios, han acumulado capas de suelos ricos en nutrientes, los cuales sustentan cosechas que no son posibles en la tierra alta de la Gran Cuenca. A estas regiones caracterizadas por suelos fértiles se les llama varzeas.

EL PERIODO DE POST-INDEPENDENCIA

Después de las guerras de independencia, las remotas regiones de la Amazonía recibieron poca atención del naciente gobierno nacional. En el imaginario de esa época, los bosques del Amazonas eran territorios inhóspitos, poseedores de gran riqueza, esperando a ser explotados; un mar verde, peligroso y salvaje, poblado por culturas primitivas; culturas retrogradas, abandonadas por el tren de la evolución, en necesidad de evangelización y de ser civilizadas.

El conocimiento ancestral que había logrado un manejo milenario, afinado a los ecosistemas amazónicos, como también el desarrollo de estructuras sociales y culturales complejas – estructuras que apuntaban a la armonía y bienestar colectivo de sus pueblos – cayó en el menoscabo y menosprecio dentro de los imaginarios de los ejes de poder de ese momento histórico y los subsecuentes. Hoy en día, el conocimiento cultural y chamanístico de las plantas sagradas y medicinales, de los ciclos de vida, de la relación del ser humano con la madre tierra, representan un potencial de incalculable beneficio para la totalidad humana.

Durante el periodo de post-independencia, empezando alrededor de 1850, nacionales colombianos vinieron a los bosques ancestrales en busca de plantas medicinales y zarzaparrilla. Poco después, cuando los ingleses fueron arremetidos por malaria en su conquista de África, el único antídoto en el tratamiento de esa enfermedad fue encontrado en el Amazonas: La quina. Esta fue la primera bonanza, en tiempos modernos, en descender sobre el Amazonas. A finales de los años 1800s, cuando la quina fue cultivada exitosamente en Asia, la bonanza terminó abruptamente. Sin embargo, la invención del automóvil y su subsiguiente producción en masa, creó una demanda de crecimiento exponencial por otro producto de los bosques ancestrales amazonenses: El caucho.

Caucho puede ser procesado de látex proveniente de varias especies de árboles endémicos al Amazonas. Las cadenas de extracción que se habían formado con el auge de la quina, ya en pie, fácilmente transformaron sus actividades a la extracción del lechoso látex.

La bonanza del caucho abrió el camino a un episodio de avaricia voraz y sus consecuencias fueron calamitosas para los grupos indígenas que fueron primero seducidos y luego forzosamente enganchados en la extracción del látex. Se estima que cuatro quintos de la población de los grupos indígenas habitando las regiones caucheras en Colombia fueron aniquilados entre principios del siglo veinte y 1917, cuando los ingleses lograron exitosamente establecer plantaciones de caucho en Asia y el precio de este cayó, haciendo de su extracción en el Amazonas una empresa económicamente inane.

EL NACIMIENTO DE LETICIA

Aunque el aniversario de Leticia se celebra el 25 de abril y conmemora la fundación de una pequeña aldea, en territorio peruano, llamada San Antonio; la fundación del Fuerte Ramón de Castilla, un puesto militar en una época que la región servia de frontera a las demandas territoriales del imperio portugués y el imperio español, la precede. Leticia entró a concertarse en un centro urbano y a jugar un rol cada vez más prominente en la región, solamente después que Colombia lograra jurisdicción sobre la región conocida como el Trapecio Amazónico

En 1927, el tratado Salomón Lozano fue firmado entre Colombia y Perú. Colombia acordaba a ceder territorios sobre la orilla sur del río Putumayo, donde la presencia peruana gozaba de una larga historia de actividades de extracción, a cambio de jurisdicción indisputable sobre un trecho a las orillas del Río Amazonas.

Silvano Parra miembro de la junta de fomento corregimental

Silvano Parra miembro de la junta de fomento corregimental

Leticia está localizada a 1100 kilómetros de Bogotá, accesible solamente por vía aérea y aislada del resto del país por vastas distancias e impenetrables selvas. Perú, en contraste, goza de amplio acceso fluvial a la región desde Iquitos, una ciudad que creció y se enriqueció grandemente en la época del auge del caucho. Un corto tiempo después de la ejecución del tratado Salomón-Lozano, la población de nacionales colombianos en Leticia se confinaba a un número reducido de funcionarios públicos enviados desde Bogotá para hacer presencia en el nuevo territorio nacional.

Al poco tiempo de que Colombia tomara posesión de Leticia, advertencias de un acto de agresión contra Leticia empezaron a llegar al gobierno colombiano, desde su chancillería en Iquitos. El ministro de defensa colombiano decidió evacuar el contingente militar y policíaco del pequeño pueblo, argumentando que no había forma de proveer adecuado apoyo o refuerzos, si estos fuesen atacados.

En septiembre de 1932, nacionales peruanos atravesaron el Gran Río e invadieron Leticia. No hubo resistencia o muertes documentadas. Los colombianos atravesaron el río y tomaron refugio en la vecina población de Benjamín Constante, en Brasil. Mientras tanto, el presidente peruano, Sánchez Cerro, una figura populista de esos tiempos, argumentó que lo sucedido no había sido una invasión. Afirmó que él nunca había ordenado una invasión; que de hecho, la violación territorial había sido efectuada por civiles y por esto era una situación de carácter policiaco y Colombia debería tomar cuenta de esta como tal.

En la época, Colombia no poseía fuerza naval ni aérea. Washington entró al escenario diplomático en busca de una resolución del conflicto, pero a medida que el tiempo pasaba, el presidente peruano se hacia más afín a los intereses y los vínculos emocionales y comerciales de sus compatriotas peruanos en la región. Parecía que la de-facto posesión peruana del recién establecido territorio colombiano perduraría, anulando lo acordado en el tratado limítrofe Salomón Lozano.

La memoria reciente de la perdida de Panamá airaba la mente colectiva de la población colombiana y una campaña que tocó el epicentro del orgullo nacional se desenlazó. Artículos de prensa de la época, describen a hombres y mujeres del común vendiendo sus posesiones más preciadas – anillos de nupcias, entre otros.

LAS ECONOMÍAS EXTRACTIVAS

Después del boom del caucho los “productos” a extraer del bosque fueron las pieles y la fauna, la balata–chicle, la madera y el pescado. Durante las décadas de los sesenta y setenta, la venta de pieles y animales vivos fue una de las actividades económicas más importantes de la región. Un negociante norteamericano, hizo de Leticia un centro exportador de pieles y animales vivos (caimanes negros, capibaras, micos, tigres, aves, etc.), que compraba a los indígenas. Esto se podía realizar porque no existían medidas en contra de tal actividad. Durante ese periodo la extracción y venta de madera también constituía un renglón importante destinado a mercados fuera de la región. Esta situación se mantuvo hasta principios de los noventa cuando se estructuró la legislación ambiental colombiana. No obstante, algunas de estas prácticas persisten soterradamente.

A partir de la década del setenta las mismas rutas utilizadas para la extracción de pieles, animales y madera fueron utilizadas para el tráfico de drogas. Las transacciones comerciales de Leticia y Tabatinga resultaron seriamente afectadas al ser incorporadas en la ruta de exportación de cocaína, vía río Amazonas-Atlántico y punto de entrada de precursores químicos a Colombia. Entre 1976 y 1982 el mercado regional estaba determinado por el mercado de las drogas y el costo de vida se incrementó de forma alarmante. El procesamiento de la pasta base llevó a Leticia a comprar energía a Tabatinga para satisfacer la demanda. Entre 1990 y 1997 aumentó la represión al tráfico de drogas llevando a la disolución del cartel de Leticia y a la confiscación de los bienes de los narcotraficantes locales (Steiman, 2002).

La pesca es una actividad que hace parte de la cotidianidad de los pobladores ribereños, pero la presencia de comerciantes e intermediarios, ha hecho de ella un negocio que significa buenos dividendos para los dueños de la infraestructura de frío y de la red de transporte, aunque los pescadores no obtengan más beneficio que la posibilidad de comprar unos kilos de azúcar, arroz o aceite. En esta área de aguas internacionales se presenta el contrabando de pescado pues muchos de los intermediarios colombianos le compran a los pescadores brasileños su producto y lo reportan como obtenido en aguas colombianas.

EL CRECIMIENTO CONURBADO DE LETICIA Y TABATINGA

La historia de Leticia como ciudad es relativamente reciente, con la particular característica originada por la presencia de la vecina Tabatinga. Este tipo de ciudades se conocen como ciudades gemelas o ciudades pares fronterizas y entre ellas se tejen redes de carácter económico, social, cultural y funcional. Presentan un proceso de conurbación que se evidencia en el trazado urbano mostrándolas como un solo sistema. En este caso, la jerarquía de las ciudades se ha alternado dependiendo de las condiciones económicas dominantes.

El asentamiento inicial de las dos ciudades se localizó muy cerca a la quebrada San Antonio que desemboca en el Amazonas y define el límite internacional. El crecimiento se dio en sentido opuesto a la frontera, hacia el interior de los respectivos países. Poco a poco se ha ido restringiendo su posibilidad de expansión, dada la presencia de predios estatales y figuras territoriales que las limitan. Ambas ciudades ocuparon el sector de inundación del río Amazonas de manera inapropiada. El potencial atractivo natural de esta zona es subvalorado por el deficiente manejo del sistema de servicios públicos que le lanza sus aguas negras, además de las basuras y los aceites de los botes. Agravando el problema se localizan allí viviendas en forma desordenada sin detenerse a considerar el proceso de erosión que presenta la orilla; lo mismo sucede al interior de la ciudad en las áreas aledañas a los caños o humedales que la atraviesan.

Inicialmente la comunicación entre las dos ciudades se hacía por vía fluvial y posteriormente terrestre cuando se abrió la Avenida Internacional (Leticia) ó “Avenida da Amizade” (Tabatinga). Estos ejes constituyen los elementos estructurantes del par urbano. Sobre la “Avenida da Amizade” se localizan las instituciones político administrativas y comerciales principales. La Avenida Marechal Mallet hasta los ochenta era el principal eje comercial de la ciudad en el centro antiguo de Tabatinga. En Leticia, la Avenida Internacional se destaca por una intensa actividad comercial, pero el centro político administrativo se localiza en las manzanas fundadoras de la ciudad, sobre la Carrera 11 entre calles 7 y 117. En los demás sectores, que corresponden a barrios de formación reciente predomina el uso residencial y se presentan algunos establecimientos de comercio a muy pequeña escala. En la zona del centro, sobre la calle 7 entre el puerto y la carrera 11, se instala el mercado local de productos procedentes de las chagras indígenas.

En el aspecto socioeconómico y funcional , si bien es cierto que Leticia se articula con Tabatinga y ambos son instrumentos de la soberanía de cada uno de los Estados, se evidencia la similitud de las difíciles condiciones de vida de los habitantes en los dos países. Se destaca el papel que cumple el Estado en Leticia, como el principal empleador. El comercio y los servicios públicos y privados constituyen los sectores más dinámicos de la ciudad a nivel económico, pero con bajo desarrollo tecnológico. Carece de una estructura manufacturera más desarrollada, y depende en gran medida del ciclo natural de la pesca en el río Amazonas. La promoción y fomento del turismo de cobertura nacional e internacional no termina de consolidarse.

La población residente en Leticia conforma un heterogéneo escenario constituido por habitantes colombianos, brasileños y peruanos que viven y/o trabajan en la ciudad. Algunos de ellos proceden del interior de sus respectivos países pero la mayoría son indígenas o descendientes de los indígenas que tradicionalmente han habitado la región. Ticunas, Cocamas, Yaguas y tanto de Colombia como de Brasil y Perú, hacen parte de este sazonado caldero intercultural, que permanece vivo gracias a la intensa movilidad entre países que históricamente han mantenido.

Esta zona de triple frontera es bilingüe –español, portugués- esto, sin considerar la lengua ticuna que mantiene un fuerte proceso de vigorización. La presencia de otros grupos como los Uitoto en áreas aledañas a la ciudad también contribuye para enriquecer y complejizar la dinámica sociocultural. La población no indígena, es reflejo del país interior. En informe del CES, se indica que para el año 1995 el 81% de la población residente en el área urbana de Leticia había nacido en la ciudad o en otras poblaciones del departamento de Amazonas. Un 5% procedía de Bogotá y Cundinamarca, un 3% de Perú y Brasil y el 11% restante provenía de otros departamentos del país. Agrega que el 74.9% de la población, había vivido de forma permanente en Leticia.

De los migrantes residentes, la mayor proporción 30.6% llegó entre 1990 y 1993. El 29.9% llegó entre 1980 y 1989. Estos periodos se incluyen dentro de la llamada bonanza del narcotráfico. El Censo DANE 2005, reportó que en el área urbana de Leticia el 90.61% de la población dijo no pertenecer a algún grupo étnico, en tanto que en el área rural el 72.54% si lo manifestó. La población que dijo ser indígena en el área urbana fue del 5.76%. Los habitantes del área urbana sumaron 23.811 y 14.021 los del área rural, para un total de 37.832 equivalentes al 55,86% del total departamental que fue de 67.726 personas. En cuanto a Tabatinga el IBGE estableció la población del municipio en 45.293 para el año 2007.

La tasa de crecimiento poblacional de la ciudad ha venido en descenso. El crecimiento entre 1973 y 1985 fue del 8,87%, disminuyendo a 2.76 para el periodo 1985-1993, situación que se explica por el fin de la “bonanza coquera”. Entre 1993 y 2005 la tasa fue tan sólo del 1,92% coincidiendo con un periodo muy débil en su economía y una fuerte inestabilidad política y administrativa. Para el año 2000 la situación financiera de Leticia y del departamento de Amazonas era crítica por el alto déficit fiscal, a lo que se sumó la suspensión del alcalde y del gobernador del momento por corrupción y malos manejos.

FESTIVALES DEL AMAZONAS

Manifestaciones de la integración fronteriza se dan con la celebración anual del Festival de la Confraternidad Amazónica del 15 al 20 de julio y el Festival Internacional de Música Amazonense “Pirarucú de Oro” en noviembre. Son muy bien recibidos estos eventos a nivel local, pero se requiere que los ejercicios de integración se fortalezcan y materialicen, redundando en mejores condiciones de vida para sus habitantes más allá de las festividades.

(Visitas: 16548)

Incoming search terms:

  • historia de leticia _amazonas (45)
  • historia de leticia amazonas (34)
  • HISTORIA DE LETICIA (30)
  • nombre del fundador de leticia (14)
  • quien fundó la ciudad de leticia (10)
  • leticia fundador (2)
  • nombre de los fundadores de la capital de amazonas (2)
  • rios de leticia (2)
  • otro nombre de leticia ciudad de colombia (2)
  • gastronomia del amazonas historia (2)
  • municipio de leticia (1)
  • otros nombres para leticia colmbia (1)
  • población de leticia (1)
  • leticia como e es conocida (1)
  • leticia amazonas resumen corto de su historia (1)
  • imagenes de un cuadro historico de la region de amazona (1)
  • como se le dice a leticia en amazonas (1)
  • como se le llama a leticia (1)
  • el chiri leticia colombia (1)
  • gastronomia del amazonas y su historia (1)

About Sergio Rojas

Leticia es una ciudad ubicada en el extremo sur de Colombia. Es la capital del Departamento del Amazonas. A pesar de estar alejada de los principales centros urbanos del país, sin comunicación por carretera, constituye un nexo comercial importante con Brasil debido a su situación de ciudad limítrofe sobre el río Amazonas y cercana al hito tripartito con Perú y Brasil.

You must be logged in to post a comment Login